ESTRÉS

Las personas sufrimos estrés cuando a nuestro alrededor se producen una serie de demandas a las cuales debemos dar respuesta y/o solución a través de nuestros recursos de afrontamiento pero el resultado no es el esperado porque dichas demandas son mayores que nuestros recursos, lo cual causa una serie de emociones desagradables como ansiedad, ira, tensión o depresión.

El estrés es un sentimiento presente en determinados momentos en todas las personas, el cual nos ayuda a hacer frente a las demandas ambientales. El problema viene cuando el estrés tiene una duración muy larga y una intensidad muy elevada, lo cual impide a la persona resolver adecuadamente los problemas o situaciones estresantes, causando problemas físicos como tensión muscular o aumento de la frecuencia cardíaca, y problemas psicológicos como ansiedad o depresión.

El estrés, al igual que otros términos psicológicos como ansiedad o depresión, se utiliza de forma inadecuada en muchas situaciones, lo cual hace que las personas crean que están estresadas cuando en realidad lo que puede suceder es que se encuentren agobiadas o nerviosas. Este uso incorrecto de términos puede causar que cuando la persona esté verdaderamente estresada crea que la gravedad del problema es mayor.

Las situaciones que provocan estrés son muchas y muy variadas y dependen en parte de la persona. Alguna de ellas pueden ser: cambiarte de casa, romper una relación importante para ti, casarte, divorciarte, tener un hijo, ascender laboralmente, jubilarte, el fallecimiento de una persona querida, un problema de salud, un problema familiar… el estrés puede surgir antes un evento considerado por la mayoría de la población como negativo, como puede ser el romper una relación o tener un problema de salud, o ante una situación que podríamos calificar como positiva, como casarte o tener un hijo.