TESTIMONIOS

Decidí ir al psicólogo tras un tiempo sintiéndome mal conmigo misma y con todo lo que había a mí alrededor. Desde el primer momento Laura me escuchó y entendió a la perfección, sabiendo enfocar el problema desde una manera profesional pero cercana. Hoy puedo decir que gracias a ella me siento mucho mejor, viendo las cosas desde un punto de vista distinto gracias a los métodos que ella me enseñó — Olivia, 25 años.

Cuando fui a ver a Laura me sentía perdido y sin fuerzas para poder seguir adelante. Gracias a su ayuda, su cercanía, su profesionalidad y su gran calidad humana, he conseguido reconciliarme con mi vida laboral, en mis relaciones con los demás y sobre todo conmigo mismo. He podido encontrar el camino para seguir trabajando día a día mientras aprendo a disfrutar de las pequeñas y grandes alegrías de la vida — Gonzalo, 30 años.

Me acuerdo casi todos los días de ti, tanto para echar mano de tus herramientas como para valorar lo bien que estoy. He salido, he viajado y he disfrutado muchísimo, algo increíble gracias a tu ayuda — Teresa, 28 años.

Me encontraba mal, con angustia y ansiedad. Pensé que no era un problema importante como para pedir ayuda, pero la verdad es que Laura me ha dado varias herramientas para controlar los nervios y esos malos momentos que pasaba con frecuencia. Volveré a acudir si tengo otro problema — Rebeca, 30 años.

Me has ayudado mucho y estoy muchísimo mejor. Si tengo de nuevo algún problema no dudaré en hablar contigo y si conozco gente que le pueda interesar, les hablaré de ti. De nuevo muchas gracias — Álvaro, 24 años.

Acudí con problemas y salí con soluciones. Muy contento de haber contactado con Laura. Sin duda, volvería a recurrir a ella si volviese a tener algún problema. Hoy por hoy estoy genial — Alejandro, 25 años.

Antes de ir a consulta estaba tenso muchos días y tenía pensamientos tristes. Después de consulta me autogestiono mejor. Me ayudaron mucho tus consejos, tu compresión y cercanía — Andrés, 50 años.

He ido a otros psicólogos anteriormente pero ninguno me ha demostrado la empatía y comprensión que tu me has transmitido. Me has ayudado mucho — Sonia, 42 años.